Figura 1. Morayma. (http://www.cardenalbelluga.es/milenio1/morayma.html)
Figura 1. Morayma. (http://www.cardenalbelluga.es/milenio1/morayma.html)

Todos sabemos que la Historia nunca ha tratado demasiado bien a las mujeres pero, sí que es cierto, que detrás de un gran hombre siempre se ha escondido una gran mujer. Por este motivo, no queríamos finalizar nuestra saga de “La historia de los vencidos” sin ofrecer algunos datos más que nos acercasen un poquito a la figura de Morayma, esposa de Boabdil y última Reina de Granada.

Morayma, nacida en Loja en 1467, fue la hija de Aliatar, señor de Xagra, alcaide de Loja, primer mayordomo de la Alhambra y alguacil mayor del Reino de Granada.

Los cronistas de la época la describían de la siguiente manera: “la novia vestía saya y chal de paño negro y una toca blanca que casi le ocultaba el rostro, lástima, porque sus facciones son muy lindas y seductoras”. Un poeta musulmán asegura que Morayma tenía “ojos grandes y expresivos en un rostro admirable, a través de las tupidas ropas adivinábanse unos hombros, unos brazos, unas caderas y un talle de clásicos y opulentos contornos”.

A los 15 años de edad contrajo matrimonio con Muley Muhámmad ben Abú al-Hassan Abú ‘Abd Alláh, conocido como Boabdil, el último Rey de la dinastía nazarí que gobernó Granada. Allí (en Loja) conoció Boabdil a Morayma, la hija de Aliatar. Cuando volvía de la batalla, que a diario ocurría, sus ojos se encontraban y sus almas se juntaron para siempre.

Al volver el Rey a Granada triunfante y lleno de vida, eligió a Morayma por Sultana, verificándose las bodas reales con pompa y alegría, único momento en su existencia de respiro y felicidad.

El amor que Boabdil sintió por su esposa debió ser tan profundo que tomó la decisión definitiva de abandonar su refugio almeriense de Laujar cuando ella murió. También se sabe que, tras sepultarla en Mondújar, nunca más volvió a contraer matrimonio instalado ya en Marruecos, aunque sí volvió a batallar en estas tierras.

La boda entre Boabdil y Morayma tuvo lugar en Loja y fue un acto sencillo y de gran alegría. Estuvieron presentes Aliatar y los hermanos de Morayma, los educadores de Boabdil y su madre Aixa la Horra. Aún se recuerda el resplandeciente rostro de Morayma a la luz de la luna llena que iluminaba las maravillosas sierras que rodean Loja. El matrimonio fue por amor.

Boabdil no se llevaba demasiado bien con su padre, que no quería que éste fuese su sucesor. Pocos meses después de la boda, Boabdil vuelve a Granada en donde es proclamado Rey. Su padre estaba ausente y existía un descontento generalizado contra Muley Hacén. Entonces Morayma pasó a vivir en la Alhambra donde nació su primer hijo, Áhmed.

Después de la batalla de Lucena, en la que muere su padre Aliatar y Boabdil es hecho prisionero, Muley Hacén, su suegro, se proclama de nuevo Rey de Granada. Morayma tiene que retirarse, con su hijo Áhmed, a un carmen del Albaicín, cerca de la Cuesta del Chapiz, donde sobrelleva los largos meses del cautiverio de su esposo en Porcuna. Al fin, los castellanos liberan a Boabdil tras un pacto en el que, entre otras condiciones, ha de entregar como rehén a su hijo Áhmed, que acababa de cumplir dos años de edad.

Cuando Boabdil llegó al Albaicín se inició una guerra interna entre los partidarios de Boabdil y los de su padre. Boabdil decidió, para evitar más derramamiento de sangre, partir hacia Almería. Allí tampoco estuvieron tranquilos ya que su tío el Zagal, que se había proclamado Rey de Granada, quería dar muerte a su sobrino para eliminar la posible competencia. Antes de que las tropas de el Zagal llegasen a Almería, Boabdil pudo escapar y huir a Córdoba. Una vez allí, los Reyes cristianos prestaron apoyo económico y hombres para que Boabdil derrotase a su tío el Zagal. Morayma y Boabdil vuelven de nuevo a Granada donde nace su segundo hijo Yúsef. Los enfrentamientos entre los partidarios de Boabdil y los de su tío continuaban. Entonces el consejo de alfaquíes acordó repartir el Reino entre los dos: el Zagal se quedaría en la Alhambra y Boabdil con su corte se instalarían en Loja. Morayma se puso la mar de contenta pues iba a volver a donde nació y donde pasó su niñez.

A los Reyes Católicos no les gustó nada el acuerdo y asaltaron Loja con un gran ejército. Fue una auténtica masacre. Boabdil fue herido y volvió a caer prisionero de los Reyes cristianos. Para liberarlo decidieron que tenía que volver como Rey a Granada y combatir a su tío y, por si se arrepentía, tomaron como rehén a su segundo hijo junto a otros hijos de sus asesores y generales. Entonces la tristeza de Morayma fue a más: no tenía consigo a sus dos hijos. Se volvió taciturna y solitaria, no quería hablar con nadie.

En 1491, Granada es sitiada por las tropas cristianas y empieza a aparecer el hambre en la ciudad. Boabdil y sus asesores empiezan a dialogar con el Rey Fernando para firmar unas Capitulaciones. El 25 de noviembre se firman en Santa Fe y, a cambio de entregar Granada, se respetarían las propiedades de todos los que quisiesen quedarse y se permitiría el culto musulmán y las mezquitas. A Boabdil se le dan en propiedad tierras en el valle de Andarax, en Almería, así como distintas propiedades en la zona este de las Alpujarras granadinas.

Figura 2. Salida de la familia de Boabdil de la Alhambra (1880), obra de Manuel Gómez-Moreno González. (https://es.wikipedia.org/wiki/Aixa#/media/File:Salida_de_la_familia_de_Boabdil_de_la_Alhambra.jpg)
Figura 2. Salida de la familia de Boabdil de la Alhambra (1880), obra de Manuel Gómez-Moreno González. (https://es.wikipedia.org/wiki/Aixa#/media/File:Salida_de_la_familia_de_Boabdil_de_la_Alhambra.jpg)

El 2 de enero de 1492, Boabdil entrega las llaves de la ciudad de Granada al Rey Fernando y, algunos días después, los Reyes cristianos entregan a todos los hijos que tenían como rehenes. Por fin Morayma pudo abrazar a sus dos hijos. Fue un momento de gran alegría para Morayma y Boabdil, así como para las demás familias.

Figura 3. Boabdil y Morayma. (http://www.adurcal.com/enlaces/mancomunidad/guia/lecrin/mondujar/morayma/index.htm)
Figura 3. Boabdil y Morayma. (http://www.adurcal.com/enlaces/mancomunidad/guia/lecrin/mondujar/morayma/index.htm)

Al cabo de unas semanas se marcharon a Andarax; recogieron sus pertenencias y partieron con sus sirvientes y su gente de confianza. Boabdil dio orden de levantar el Cementerio Real de la Alhambra, conocido como la Rauda Real, para que sus antepasados no quedaran en tierra cristiana. Boabdil trasladó los restos de sus antepasados hasta Mondújar en donde, camino de Laujar, mandó construir un nuevo Cementerio Real.

Se instalaron en una localidad llamada Laujar y allí Morayma pasó los que, quizás, fueron los mejores días de su vida: estaba junto a sus hijos y su sonrisa volvió a su rostro. Boabdil se dedicaba a estar con su familia y a la caza con halcones y galgos. Pero poco duró la felicidad: su segundo hijo, con apenas cinco años, muere y, a los pocos meses, muere Morayma de tristeza. Corría el mes de agosto de 1493. La última voluntad de la Reina de Granada fue ser enterrada en el Cementerio Real de Mondújar, junto a los Reyes de la dinastía nazarí, junto a su padre Aliatar y sus hermanos. Boabdil dispuso la entrega de ciertos bienes al alfaquí de Mondújar para que rezara dos veces en semana ante la tumba de Morayma, y una renta importante a los ulemas a fin de que oraran diariamente por su esposa en dicha mezquita.

Sin Morayma, ya no tenía sentido la de Boabdil en Andarax. A los pocos meses, Boabdil vendió sus propiedades y junto a muchos de sus partidarios partió desde el puerto de Adra hacia Marruecos y se instaló en la ciudad de Fez, que estaba gobernada por un pariente suyo. Allí se construyó un palacio y en él vivió cuarenta años. Nunca tuvo más mujeres, sólo tenía el recuerdo de su único amor: Morayma.

FUENTES:

    • http://www.adurcal.com/enlaces/mancomunidad/guia/lecrin/mondujar/morayma/index.htm (Consulta: 20 de enero de 2017).
    • http://www.cardenalbelluga.es/milenio1/morayma.html (Consulta: 20 de enero de 2017).
    • https://es.wikipedia.org/wiki/Morayma (Consulta: 20 de enero de 2017).